El alcalde de Illapel, Denis Cortés, informó que la Municipalidad recibió un informe de la Dirección General de Aguas (DGA) relacionado con el incidente registrado en el sector de Quilmenco y que, de acuerdo con sus conclusiones, existiría una afectación en la calidad del agua aguas abajo de la quebrada.
La situación se origina luego del incidente asociado a Minera Tres Valles, frente al cual el municipio había solicitado formalmente la intervención de los organismos fiscalizadores. Según explicó el jefe comunal, inicialmente se ofició a la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) para solicitar una investigación y fiscalización, y posteriormente se extendieron los requerimientos a la DGA y Sernageomin, con el objetivo de que cada organismo realizara las evaluaciones correspondientes.
Cabe recordar que la SMA ya había adoptado medidas provisionales tras el incidente de junio de 2024, incluyendo acciones de reparación y limpieza, además de monitoreos de calidad de aguas superficiales y subterráneas en la quebrada Quilmenco y el río Choapa. Posteriormente, el organismo formuló cargos contra los titulares de Minera Tres Valles por incumplimientos ambientales asociados, entre otros antecedentes, al derrame de lixiviados registrado en Quilmenco.
Informe de la DGA advierte sobre calidad del agua
De acuerdo con lo informado por el alcalde Cortés, el documento recibido este 18 de agosto señala una afectación aguas abajo de la quebrada Quilmenco.
El jefe comunal explicó que el informe establece que los resultados obtenidos “significan una afectación y deterioro en la calidad de agua de quebrada Quilmenco aguas abajo”, agregando que se plantea una limitación de uso para consumo humano, riego y otros usos, debido a la acidez registrada y a concentraciones de metales como aluminio, hierro y manganeso.
Ante estos antecedentes, el alcalde planteó la necesidad de ampliar y mantener los estudios para determinar con precisión el alcance de la afectación y establecer cuáles son los sectores que podrían presentar algún nivel de riesgo.
“Creemos que es pertinente hacer distintos estudios del agua hacia abajo, en los pozos de captación de los APR de Peralillo y también de otros sectores”, señaló Cortés, quien agregó que también se requiere avanzar en el monitoreo de las aguas subterráneas.
“Seremos responsables y precisos con información. Hoy sabemos que, al menos, en el sector hubo contaminación. Esperamos que se haga toda la trazabilidad para dar la tranquilidad a los vecinos en qué sector está focalizada la contaminación y en qué lugares quizás podemos hoy día tener mayor tranquilidad”, manifestó.
El jefe comunal insistió en la necesidad de fortalecer la comunicación entre los organismos públicos y las comunidades, señalando que “falta información, transparencia y compartirlo con la comunidad”.
DETALLES DE LOS RESULTADOS
Un concluyente informe emitido por la Dirección General de Aguas (DGA) en conjunto con la Superintendencia del Medio Ambiente (SMA) confirmó la gravedad del incidente ambiental originado en las instalaciones de la Compañía Minera Tres Valles SpA, estableciendo una relación directa entre las filtraciones del proceso de lixiviación de la minera y el severo deterioro de la calidad de las aguas superficiales en la quebrada Quilmenco, cauce perteneciente a la cuenca del río Choapa.
De acuerdo a la Minuta Técnica N° 26 del Departamento de Conservación y Protección de Recursos Hídricos (DCPRH) de la DGA, formalizada mediante el Oficio Ord. N° 274 y basada en muestras de laboratorio (Informe 241/26), el derrame provocó una alteración físico-química crítica en el curso de agua:
- Drástica acidificación: El pH del agua cayó de un valor neutro de 7,88 (aguas arriba de la descarga) a un nivel de 4,68 (ácido) aguas abajo.
- Aluminio disparo exponencial: Alcanzó 38,7 mg/L aguas abajo, sobrepasando casi 8 veces el límite permitido por la Norma Chilena de Riego (NCh 1333, fijada en 5,0 mg/L).
- Hierro y Manganeso fuera de toda norma: El hierro marcó 14,2 mg/L (sobrepasando tanto la norma de riego de 5,0 mg/L como la de agua potable NCh 409 de 0,3 mg/L). Por su parte, el manganeso escaló a 9,63 mg/L (excediendo más de 40 veces la norma de riego y casi 100 veces la de agua potable).
- Presencia de Cobre y Arsénico: El cobre se elevó a 1,08 mg/L (sobre el máximo de 0,20 mg/L para riego), mientras que el arsénico alcanzó 0,017 mg/L, superando el umbral de seguridad para agua potable (0,01 mg/L).
- Sulfatos y Conductividad: Los sulfatos llegaron a 486,9 mg/L (sobre los 250 mg/L normados) y la conductividad eléctrica subió a 1.133 µS/cm, generando un escenario potencialmente dañino para cultivos agrícolas.
La conclusión del órgano estatal es categórica: el agua superficial analizada en el sector presenta una limitación absoluta de uso, resultando no apta para el consumo humano, la agricultura ni el desarrollo pecuario.