Un acontecimiento de especial significado para la Región de Coquimbo se vivió este jueves 5 de noviembre a las 12 hrs en la comuna de Monte Patria, con la apertura de una de las compuertas de descarga del Embalse La Paloma, una operación que vuelve a poner en movimiento una de las principales reservas de agua del país después de largos años marcados por la sequía.
La escena representa mucho más que una operación de infraestructura hidráulica. Para la provincia del Limarí, donde el agua es fundamental para la agricultura, la actividad económica y la vida de sus comunidades, la apertura constituye una señal concreta del cambio que ha experimentado el escenario hídrico regional tras las abundantes precipitaciones y la acumulación de nieve durante el último invierno.

Al 3 de noviembre de 2026, el embalse registraba un almacenamiento equivalente al 82,73% de su capacidad, una condición muy distinta a la vivida durante los períodos más complejos de la crisis hídrica, cuando sus reservas llegaron a situarse cerca del 4% y la posibilidad de racionamiento de agua generaba preocupación entre los habitantes y sectores productivos.
La operación contempla una descarga controlada y progresiva, mediante la cual se busca regular los niveles de almacenamiento y observar el comportamiento del caudal aguas abajo. De acuerdo con los antecedentes entregados por la administración, el procedimiento considera inicialmente la evacuación de aproximadamente cinco millones de metros cúbicos, para posteriormente avanzar con la apertura de la primera compuerta.

Entre los que hablaron en la ceremonia estuvo Cristian Carrión Presidente de la CASEP, además Luis Pizarro de la Asociación de Canalistas de Río Hurtado, María Canivilo de la Asociación de canalistas del canal Punitaqui y María Inés Figari de la Sociedad Agrícola del Norte.
El proceso de regulación se proyecta durante los próximos meses, con el propósito de administrar las reservas disponibles y mantener un margen de seguridad frente a la próxima temporada de lluvias. La planificación considera alcanzar niveles cercanos a los 700 millones de metros cúbicos y disponer de una holgura para recibir nuevos aportes durante el invierno siguiente.

Un cambio de escenario para el Limarí
El alcalde de Monte Patria, Cristian Herrera Peña, destacó el significado que tiene esta jornada para las comunidades que durante años enfrentaron las consecuencias de la falta de agua. La autoridad recordó que hubo momentos en que el almacenamiento del embalse llegó a niveles extremadamente bajos, generando incertidumbre para la población y los productores agrícolas.
En ese sentido, planteó que el actual escenario debe ser asumido con responsabilidad, especialmente considerando los efectos que una mayor disponibilidad hídrica puede generar en las decisiones de inversión y expansión de la actividad agrícola.
El jefe comunal también llamó a no olvidar las dificultades que atravesaron distintas localidades durante la sequía, enfatizando que la recuperación de las reservas representa una oportunidad que debe ir acompañada de una gestión eficiente y consciente del recurso.

Por su parte, Luis Pizarro González, presidente de la Administración Embalse Recoleta y director del Embalse La Paloma, explicó que la descarga no se realizará de manera abrupta, sino mediante un procedimiento gradual que permitirá monitorear el comportamiento del río y ajustar las operaciones de acuerdo con las condiciones que se presenten.
El representante de la administración también hizo un llamado a la precaución de quienes frecuentan los sectores cercanos al embalse y los cursos de agua, especialmente pescadores y personas que realizan actividades recreativas, considerando que los caudales pueden experimentar variaciones durante el proceso.

Una imagen que marca el regreso del agua
El Embalse La Paloma es una infraestructura estratégica para el desarrollo de la provincia del Limarí, pues permite regular y distribuir recursos hídricos destinados tanto al consumo como a las actividades agrícolas de los territorios ubicados aguas abajo.
Por ello, la apertura de sus compuertas tiene un significado que trasciende a Monte Patria y alcanza a numerosas comunidades que dependen de la disponibilidad de agua para desarrollar sus actividades cotidianas y productivas.

El Delegado Presidencial Victor Pino se refirió la importancia de la agricultura y las obras públicas.
Aunque en 2017 se registró una apertura de compuertas, la operación actual destaca por los niveles de acumulación alcanzados y por la magnitud del proceso de regulación proyectado, que contempla avanzar gradualmente en la utilización de las ocho compuertas de descarga.
La jornada deja una imagen poco habitual para las generaciones que crecieron durante los años de sequía: el agua nuevamente saliendo del Embalse La Paloma, recordando la importancia de esta reserva para el presente y el futuro del Limarí. La comunidad se apostó en la ruta y en el frente de las cortinas y aprovecharon cualquier espacio para ver este hecho histórico.

Hoy, la abundancia abre nuevas oportunidades, pero también plantea responsabilidades. El desafío será transformar esta recuperación hídrica en desarrollo sostenible, proteger las reservas y comprender que el agua sigue siendo uno de los recursos más valiosos y determinantes para la vida de la Región de Coquimbo.
QUIENES USAN EL EMBALSE LA PALOMA
Comunidad de Aguas Sistema Embalse Paloma (CASEP)
Integrantes: organizaciones de usuarios
1. Asociación Canalista Embalse Recoleta: 27,07%
Presidente: Luis Antonio Pizarro González.
2. Asociación Canalista Embalse Cogotí: 24,80%
Presidente: Francisco González Figari.
3. Junta de Vigilancia Río Grande y Limarí: 24,44%
Presidente: Roberto Vega.
4. Asociación Canalista Canal Camarico: 10,53%
Presidente: Cristián Carrión.
5. Junta de Vigilancia Río Hurtado: 3,93%
Presidente: Hugo Miranda Garrido.
6. Asociación Canalista Canal Punitaqui: 3,56%
Presidenta: María Canivilo Rodríguez
7. Junta de Vigilancia Río Huatulame: 2,63%
Presidente: Harming Rivera.
8. Asociación Canal Palqui Maurat Semita: 1,74%
Presidenta: Patricia Aguirre.